Invertir en educación en Brasil requiere más que simplemente ampliar el acceso o mejorar indicadores aislados. El desafío radica en cómo se estructuran las decisiones y cómo los diferentes actores pueden, de forma colaborativa, transformar las iniciativas en políticas públicas.
Dada la complejidad del sistema educativo brasileño, que involucra a millones de estudiantes, múltiples niveles de gestión y profundas desigualdades entre territorios, las soluciones fragmentarias tienen un alcance limitado. Es a través de las políticas públicas que las decisiones logran escala, continuidad y la capacidad de mejorar el acceso y la calidad de manera más consistente.
En los últimos años, el ámbito educativo en Brasil ha avanzado en la generación de evidencia, el fortalecimiento de las organizaciones y el desarrollo de soluciones. Sin embargo, el impacto de estas iniciativas depende de un paso adicional: su diálogo con las políticas públicas, donde comienzan a orientar las decisiones de manera estructurada.
Aquí radica la importancia de la colaboración entre la sociedad civil, los administradores públicos y diversas organizaciones. Cuando este proceso se coordina, lo que antes era una experiencia local comienza a influir en el funcionamiento del sistema educativo.
En 2025, este movimiento se materializó en diferentes frentes dentro de la cartera de inversiones en educación del Movimiento Bem Maior. Las agendas impulsadas por las organizaciones apoyadas comenzaron a formar parte de las políticas públicas o a influir en ellas, con repercusiones que abarcan desde la primera infancia hasta la formación docente, incluyendo la inclusión y la adaptación a los contextos territoriales.
Los siguientes casos muestran cómo se desarrolla este proceso en la práctica y qué revela sobre las posibles formas de invertir en educación en Brasil.
1. Política Nacional Integrada para la Primera Infancia (PNIPI)
Establecida por decreto federal en agosto de 2025, la Política Nacional (PNIPI) organiza las acciones del Estado en materia de primera infancia desde una perspectiva intersectorial, vinculando educación, salud, asistencia social y protección. El desarrollo de esta agenda involucra a organizaciones como la Fundación María Cecilia Souto Vidigal, Todos Pela Educação y redes de defensa de la primera infancia. Su avance consolida una agenda que coordina las acciones existentes y orienta su implementación integrada en todos los territorios.
2. Sistema Nacional de Educación (SNE)
El Sistema Nacional de Educación es un hito estructural aprobado tras años de colaboración entre organizaciones, con la participación activa de la Educación Ahora. La iniciativa sienta las bases para la coordinación entre el gobierno federal, los estados y los municipios, fortaleciendo los instrumentos de planificación y cooperación. Representa un avance en la gobernanza educativa en Brasil, con un impacto directo en la reducción de las desigualdades.
3. Proyecto de palancas
El proyecto «Palancas para una Educación Inclusiva de Calidad», una iniciativa del Instituto Rodrigo Mendes (IRM), ha propiciado la implementación de políticas públicas formales para la educación inclusiva, consagradas en la ley en 10 municipios. Durante tres años, las redes participantes estructuraron sus propias políticas para la educación de niños y niñas con discapacidad, centrándose en la implementación a largo plazo. El resultado directo es la ampliación de oportunidades para aproximadamente 170 000 estudiantes, con impactos concretos en su acceso, desarrollo y autonomía.
4. ENADE para títulos de licenciatura
La reformulación del ENADE (Examen Nacional de Desempeño Estudiantil) para los programas de formación docente de pregrado consolida una política nacional de evaluación de la formación docente del Ministerio de Educación y el INEP (Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas), con aportaciones de organizaciones como Profissão Docente(Profesión Docente). El cambio amplía el enfoque de la evaluación, incorporando habilidades prácticas y preparación para el aula. Al redefinir los criterios de calidad, la política crea nuevos parámetros para la formación docente e influye directamente en la calidad de la educación en Brasil.
5. Materiales didácticos aprobados oficialmente (Tefé – AM)
La producción de materiales didácticos adaptados al contexto local se ha incorporado como política pública por la Secretaría de Educación de Tefé (AM). El contenido fue desarrollado por la Fundación Amazonía Sostenible (FAS), considerando las particularidades culturales, territoriales y lingüísticas de la región. Esta iniciativa contribuye al avance de políticas educativas más alineadas con los contextos locales, superando las limitaciones de los modelos de enseñanza estandarizados.
6. Cuaderno digital infantil (Recife – Educación Física)
El Cuaderno Digital Infantil se implementó como política pública municipal en Recife (PE), con la participación del Centro para la Innovación en la Educación Brasileña (CIEB). Esta herramienta integra información sobre el desarrollo infantil, conectando diferentes áreas de atención. Su implementación fortalece la gestión pública al permitir un monitoreo continuo y respaldar decisiones más coordinadas en las políticas de atención a la primera infancia.
El papel de los proveedores de servicios de Internet (ISP) en la educación en Brasil
La transformación de las iniciativas en políticas públicas requiere tiempo, coordinación, generación de evidencia y capacidad de influencia. Es en este proceso donde la inversión social privada y la filantropía estratégica desempeñan un papel fundamental al apoyar el desarrollo de soluciones, fortalecer las organizaciones y crear las condiciones para que estas iniciativas se incorporen al sector público.
Esto implica mirar más allá del corto plazo. Significa invertir en capacidades institucionales, apoyar los procesos de implementación, mantener las agendas a lo largo del tiempo y contribuir a construir puentes entre la sociedad civil y la administración pública. Se trata de dirigir recursos hacia iniciativas con potencial para generar cambios estructurales en la educación en Brasil.
Los casos presentados demuestran que, cuando se produce esta alineación, el impacto ya no se limita a organizaciones o territorios específicos, sino que comienza a influir en sistemas enteros. Así es como la inversión cobra mayor escala y las decisiones empiezan a tener efectos duraderos en la educación.
Para comprender cómo se conectan estas iniciativas y cómo la inversión social puede impulsar un cambio estructural en la educación en Brasil, acceda al Informe Anual 2025 completo.