Por Carola Matarazzo – Directora Ejecutiva del Movimiento Bem Maior
Las estructuras, ya de por sí frágiles, de nuestro sistema educativo se volvieron aún más vulnerables durante los prolongados meses de la pandemia, con la enseñanza a distancia en un entorno precario que carecía de la tecnología necesaria para promover el acceso a todos los estudiantes, lo que reforzó las desigualdades sociales, económicas y educativas.
En una clasificación realizada por la Fundación Getúlio Vargas que analiza la educación pública a distancia durante la pandemia, Bahía quedó en último lugar; el informe indica que el estado no presentó ningún programa durante el período analizado, de marzo a octubre de 2020. Por otro lado, Salvador aparece en primer lugar entre las capitales brasileñas.
Los datos del Indicador de Retención Escolar de Iede – Interdisciplinariedad y Evidencia en el Debate Educativo, publicados a finales de mayo, muestran que el porcentaje de jóvenes de 16 y 17 años que no estudiaban en 2019 en Bahía (20%) es superior al promedio nacional del 18%. Es probable que la crisis sanitaria solo empeore la situación.
“Educar es crecer. Y crecer es vivir. Por lo tanto, la educación es vida en el sentido más auténtico de la palabra”, señaló el educador bahiano Anísio Teixeira. Siguiendo esta analogía, necesitamos crear una red de vida y educación resiliente y expandible para fortalecer la educación brasileña, extendiéndose más allá de las capitales y abarcando pueblos y comunidades rurales. Educación para todos.
Este objetivo solo se puede lograr si brindamos apoyo para potenciar la fortaleza de la comunidad, empoderando a quienes trabajan directamente con la población y comprendiendo sus principales necesidades y demandas urgentes. Al combinar la experiencia del tercer sector con el conocimiento práctico de las organizaciones locales, creamos soluciones que pueden expandirse y multiplicarse, sirviendo incluso como base para políticas públicas y acciones gubernamentales transformadoras.
“Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” es el Objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas (ONU), que debe ser nuestro principio rector. Con esta convicción de que la educación es el motor de la transformación de Brasil, y con una visión a corto, mediano y largo plazo para lograr cambios estructurales, el Movimiento Bem Maior apoya a diversas organizaciones en todo el país que promueven iniciativas educativas.
En Bahía, colaboramos con dos organizaciones. En el municipio de Santa Bárbara, nos asociamos con el proyecto Tomba Digital, gestionado por la Asociación Comunitaria Rural de Tomba y Aledaños, con el objetivo de equipar un aula con tecnología para ofrecer cursos, seminarios, conferencias y otras actividades educativas en línea. La población del municipio en 2019 era de 20.791 habitantes, y más de la mitad (53,3%) percibe un ingreso mensual per cápita equivalente a la mitad del salario mínimo. El proyecto tiene un impacto directo en 300 personas e indirecto en hasta 1.200 residentes.
En Salvador, a través del Proyecto Social "Crianças da Vila Pro-Vila" (Niños de la Villa Pro-Villa), apoyamos la iniciativa "Capacitarando para Amanhã" (Empoderando para el Mañana), que promueve el fútbol sala, la capoeira, el ballet y otras actividades para niños y jóvenes que viven en zonas de alta vulnerabilidad social. La iniciativa beneficia directamente a 90 niños, jóvenes y adultos con ingresos de hasta un salario mínimo, llegando a 360 beneficiarios indirectos.
Nuestro reto diario es expandir y fortalecer esta red. Retomando la reflexión sobre los educadores y la educación en el estado de Bahía, buscamos llegar a las comunidades para brindar educación a todos de manera pluralista e inclusiva, promoviendo así una mayor calidad de vida y más oportunidades.
Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web de Correio 24 Horas.
Crédito de la imagen: Comunicado de prensa/MBM