A un lado, el río Amazonas; al otro, el océano Atlántico. En el centro, la isla costera más grande de Brasil y la isla fluviomarina más grande del mundo, bañada simultáneamente por aguas fluviales y oceánicas: la isla de Marajó, en Pará.
Entre los magníficos logros del Archipiélago de Marajó, que nos llenan de orgullo, hay otros que nos preocupan, como el del municipio de Melgaço, que presenta el peor Índice de Desarrollo Humano (IDH) del país, según el censo de 2010 del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Los desafíos se extienden a otros municipios, como Breves, el más poblado de los 16 que conforman el archipiélago, con aproximadamente 100.000 habitantes, que, a pesar de tener más actividades económicas, aún presenta condiciones desfavorables para su población.
Fue precisamente en Breves donde comenzó el trabajo de la Red Mondó, concebida por la Asociación Nacional de Universidades Privadas (ANUP), con la colaboración estratégica del Movimiento Bem Maior. El objetivo de la iniciativa es fortalecer y mejorar la educación en el archipiélago y desarrollar condiciones dignas para sus residentes, transformando las escuelas en Plataformas de Soluciones Sociales que servirán de base para conectar a la población y debatir sobre el desarrollo.
Transformar a través de la educación: ese es el trabajo en el que creemos para crear un nuevo futuro. La alianza entre el Movimiento Bem Maior y la Red Mondó marca un encuentro de propósitos y planes para generar impacto social centrado en infraestructura, desarrollo de habilidades e innovación. Importantes logros confirman que vamos por buen camino: en comunidades rurales, urbanas y ribereñas, ya se ha consultado a 1110 personas, además de a 197 profesionales de la educación y 32 actores del sector salud.
Para alcanzar este resultado, el trabajo previo implicó varias reuniones con representantes de Marajó: administradores públicos, de salud y escolares, consejos municipales, ONGs, instituciones religiosas y de educación superior, asociaciones municipales y universitarias.
Este es el secreto del éxito y el camino que siempre nos esforzamos por seguir: acompañar a la comunidad, comprender sus necesidades reales y partir de sus demandas. De esta manera, podemos crear juntos la nueva realidad que las escuelas de la región necesitan para fortalecerse, ayudando a la población más vulnerable de la zona.
La unión de organizaciones multidisciplinarias, poderes públicos municipales y el tercer sector puede mejorar no sólo el IDH de los municipios, sino también crear la base educativa que garantizará a los habitantes de Marajó un presente y un futuro mejor.
El lema de la Red Mondó, "Pertenecer y Impulsar", resume a la perfección el concepto de esta labor: promover el cambio junto con la comunidad. Al hablar del archipiélago de Marajó y su hermoso archipiélago, y al dirigirme a su población, recuerdo la frase del poeta y clérigo inglés John Donne: "Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte del todo".
Las islas siguen rodeadas de agua, pero nos mantenemos unidos a la población para que juntos podamos hacer que esta región, que ostenta tantos títulos importantes, sea también grande en la educación de su gente.
Por Carola Matarazzo
Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web del periódico O Povo (CE).
Crédito de la imagen: Comunicado de prensa/MBM