Tecnologías como los NFT y los bitcoins ayudan a recaudar fondos de formas innovadoras
Con la evolución de la tecnología, las organizaciones de la sociedad civil están encontrando nuevas formas de recaudar fondos de maneras diferentes e innovadoras. Un ejemplo es la idea de crear un vestido digital, que no existe físicamente, para que lo use la supermodelo brasileña Valentina Sampaio y luego subastarlo como forma de recaudar fondos durante una campaña para combatir la violencia contra la comunidad LGBTQIA+.
El atuendo creado para Valentina —estrella de la moda y la primera mujer transgénero en aparecer en la portada de Vogue París— es simplemente una pieza virtual. Un artista proyectó la imagen de un vestido blanco sobre el cuerpo de la mujer brasileña, con un líquido rojizo, como sangre, goteando sobre la tela. Esta obra de arte se vendió en formato NFT (token no fungible), un certificado de propiedad de un producto digital que garantiza su originalidad y exclusividad.
El "vestido" de la mujer brasileña fue subastado por 300.000 dólares estadounidenses en septiembre de este año. En aquel momento, representó el más alto jamás pagado por un NFT relacionado con la moda, y las ganancias fueron donadas a organizaciones vinculadas a la causa LGBTQIA+.
La creatividad y la relevancia histórica pueden marcar la diferencia para el éxito de este tipo de iniciativas, ya que, a través de NFT, es posible adquirir un certificado digital para cualquier cosa.
Otro ejemplo es el primer tuit de Jack Dorsey, uno de los fundadores de Twitter, que se vendió de esta manera. Se alcanzó un precio superior a los 2,9 millones de dólares estadounidenses. La parte de las ganancias de Dorsey se convirtió a bitcoin y se donó a la organización GiveDirectly, que envía dinero a familias pobres de África y Estados Unidos.
Además, es importante recordar que las donaciones en criptomonedas conllevan el riesgo de que su valor se deprecie o aumente, dependiendo de las fluctuaciones diarias. Sin embargo, muchas grandes organizaciones internacionales consideran estas transferencias una forma sencilla de recibir fondos de diferentes países.
La Cruz Roja Americana comenzó a aceptar donaciones en bitcoins en 2014, y UNICEF lanzó CryptoFund en 2019, que permite recibir, almacenar y gastar criptomonedas. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destaca que, a través de esta iniciativa, es posible beneficiarse de la transparencia de las transacciones blockchain (el sistema que permite registrar y rastrear la información) y del bajo costo del envío de fondos.
Muchas cosas que eran inimaginables no hace mucho, como en los casos de Valentina y Dorsey, ahora facilitan la filantropía de diferentes maneras: las organizaciones encuentran nuevos medios para generar participación, las causas importantes tienen mucha más repercusión y se fomentan las alianzas entre diferentes clases y sectores de la sociedad.
La cultura de la generosidad tiene un fuerte impulso para beneficiarse de la combinación de las herramientas tecnológicas disponibles, las diferentes ideas en mente y el deseo en el corazón de hacer del mundo un lugar mejor.
Carola Matarazzo – Directora Ejecutiva del Movimiento Bem Maior
Este artículo se publicó originalmente en el sitio web del Observatorio del Tercer Sector.
Crédito de la imagen: Comunicado de prensa/MBM